Extinción – Cambio Climático
Siguiendo la definición técnica de una extinción y de la información que existe sobre la biodiversidad que sucede a un proceso de extinción, en este planeta, es posible ver que al parecer esto no es un proceso drástico ni dramático en términos del debilitamiento de la vida sino que por el contrario, parece ser una fuerza motora y renovadora de la misma. Un análisis de la cantidad de especies preceden y suceden a cualquiera de estos cambios violentos, y que han producido extinciones fenomenales de especies “vivas” en este planeta, permite mostrar como no sólo hay una recuperación de la vida como un todo sino que un incremento real de la misma (en términos de cantidad de especies).
Dicho lo anterior, el planeta enfrenta cambios que algunos presentan como catastróficos, apocalípticos, a nivel de una extinción planetaria, pero resulta que los datos y las evidencias apuntan hacia lo contrario, o sea que en caso de sobrevenir tal evento la biodiversidad se verá fortalecida, entonces ¿cuál es el problema?, bueno, la respuesta es más o menos evidente, preocupa la extinción de una especie en particular, la humana, un mamífero que no sigue las reglas usuales y naturales de la biosfera (como no contaminar el agua que consume).
También esto apunta a la actitud de esta arrogante especie que piensa que puede “salvar el planeta”, “detener el cambio climático” y muchas otras afirmaciones que no tiene asidero científico – tecnológico sino más bien sentimental o de consciencia.
El mecanismo de soporte de vida de este planeta es una compleja interrelación de muchos sistemas (atmósfera, océanos, ciclos planetarios, etc), los cuales se encuentran acoplados, siendo cada uno de ellos muy complejo de por sí, pero lo más complicado es el análisis necesario para descubrir precisamente, la manera, o el cómo estos complejos sistemas se acoplan para producir una dinámica de tamaña variedad, como la que se ve representada en la biósfera en su actualidad. Es el resultado de estos acomplamientos los que sientan los parámetros de tal dinámica, es decir no es la evolución de las variables sino la interrelación la que importa.
Dicho lo anterior, lo siguiente es que no basta con presentar modelos que intentan reproducir esta dinámica sino que es necesaria una sólida base de datos, y este es uno de los aspectos más débiles con que se ve enfrentado quien desea explicar estos comportamientos. La génesis o vorágine de modelos se debe a que también se intenta, por necesidad o apremio, predecir este comportamiento a plazos medianos o largos. Los datos que poseemos representan una ínfima parte de la evolución temporal de este sistema, incluso considerando sólo desde el aparecimiento de algo que pueda catalogarse, en términos convencionales, de vida, y peor aún, es probable que muchos de ellos (los datos) estén mal tomados.
Ahora bien, lo que deseo dejar muy claro es que, independientemente que crea que no podemos estar seguros de poder explicar muchas de las alteraciones que se observan, mediante modelos incompletos y faltos de datos, así como tampoco podemos estar seguros de las consecuencias del desenfreno humano por una mejor calidad de vida, sostengo que es urgente la adopción de cambios sociales y culturales que permitan minizar el impacto de nuestras acciones en nuestro entorno, partiendo por la escala local y de ahí hacia lo macro.
Es decir, la adopción de los modelos de desarrollo a escala humana, donde el tamaño lo determina la capacidad del medio de entrar en equilibrio con el asentamiento, y no esta mega ciudades y mega concentraciones que hacen sobrepasar el denominado espacio vital (que es determinado según la especie) con las consecuencias sociales que se observan a diario. Hoy existe la tecnología para apoyar este tipo de desarrollo, es cuestión de romper los esquemas de poder, los esquemas basados en la acumulación excesiva de muchas cosas que no son, necesariamente, condicionantes con el bienestar. Hay que derrumbar tipologías, caracterizaciones, tendencias basadas en la imposición de necesidades artificiales y estándares absurdos, etc. Todo esto es parte de una solución o un camino hacia una solución de varios problemas a que nos vemos enfrentados en la actualidad.
El abuso y agotamiento del recurso energético barato es probablemente la principal causa de los impactos sobre la vida humana en esta biósfera, la vida se recupera, la vida como tal, pero el hombre deberá pagar caras las consecuencias de este derroche. No creo en estas visiones apocalípticas planetarias pero si creo que para el hombre existirán muchos problemas casi insolubles si no se pone freno a la mala práctica medioambiental. Esto no significa radicalismo sino un llamado a la sensatez, a la búsqueda de los equilibrios, las posturas extremas son tan malas como la falta de acción.

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