Twitter – Información – Energía
Debido a que se nota de manera muy papable la necesidad que, algunos, tienen por estar permanentemente conectados, así como por estar permanentemente transmitiendo lo que ven o piensan, etc, es importante tomar en cuenta algunas cosas. El post que está más abajo lo tenía en barbecho sin embargo me parece oportuno presentar al menos, la versión uno. Por lo tanto vaya esta la primera parte, invitación a darle vuelta al asunto de fondo.
La energía es el elemento más importante en el desarrollo (evolución) de un sistema, en especial en aquel que nos corresponde participar como humanos. Desde este punto de vista de la física estadística (mecánica estadística), enunciada por ahora de forma muy simplista, es la que me permite reforzar la idea que lo más importante que debemos lograr es establecer la cultura de minimización del consumo energético, preservación del recurso, por sobre la masificación de su consumo de forma indiscriminada, la búsqueda de la evolución por medio de estados de mínima alteración de la entropía. Dicho eso, entonces:
Hoy por hoy existe, o se ha creado (estimulada), una necesidad al borde del vicio de la super-conectividad, todos en todas partes y “al mismo instante”. Por otro lado también esto deriva en que parte de ese intercambio de palabras/imágenes/archivos en general contenga alguna información, es decir elementos de cierta utilidad.
Todo esto permite mantener y alimentar la nueva manera de hacer negocios, es decir, este intercambio voraz es una verdadera oportunidad de saber lo que muchos quieren, lo que no quieren y por qué no,¡inventar necesidades!. Esta hiperconectividad es única en una economía de libre mercado, donde qué mejor que la sobre exposición. Energéticamente hablando, esta tendencia/moda o lo que sea, apunta hacia una ¿mayor o menor demanda energética?, es en este punto donde la mecánica estadística entra en acción, combinada por supuesto con otros conceptos termodinámicos.
Desde la perspectiva práctica es imposible mantener un foco si se quiere estar en todas partes y al mismo tiempo (algo que me recuerda la Biblia), es decir convertirnos en los dioses de la democracia informada, subjugada a otros intereses comerciales globalizados, también a poderes fácticos, y otras organizaciones, las cuales se alimentan de esta información. ¿Qué mejor que ahora todos son informantes?. Con este sistema es también bastante fácil introducir ruido, porque frente a esta super abundancia informativa es posible introducir distorciones, quasi realidades virtuales y que se los simples individuos no podrán discernir sobre su veracidad, no al menos sin invertir mucho tiempo adicional. Es posible hacer verdaderos experimentos on line, he visto algunos bastante impresionantes donde por twitter es posible monitorear en tiempo real el comportamiento social frente a determinado estímulo, y lo que sigue, controlar ese comportamiento vía modificación del estímulo, y así, el sistema se realimenta solo, los propios individuos se encargan de hacerlo y a título de nada. El experimento que pude presenciar tenía que ver con racismo, muy interesante este twitter, se puede monitorear…divertido y peligroso a la vez.
Finalmente, la hiper super conectividad, ¿con qué se alimenta?, ¿dónde están las voces relativas a la contaminación electromagnética del planeta? (twitteando, of course!), ¿le importa a alguien eso?, ¿afecta procesos migratorios?, ¿afecta procesos celulares en seres “vivos”?, en fin, todo tiene que ver con entropía y energía, que requerimos sea infinita para que podamos seguir en este hiper conectado universo, en un planeta super ruidoso. Es decir, el incremento de la información, necesariamente conlleva a estados de mucha energía, y eventualmente el incremento de una lleva amarrada el incremento de la otra.
En esto de la energía hay un problema de escala, una escala de consumo o demanda, la cual, aparentemente sólo tendrá freno mediante imposiciones legales, es decir, restricciones a la cantidad de aparatos (por ejemplo televisores por casa), cantidad de conexiones, cantidad de energía per cápita, y suma y sigue. Esto acarrea necesariamente una consecuencia y es que el poder adquisitivo tendrá ventajas. A esta altura no deseo llenar de ejemplos de algunas muestras que se ven en Europa y otras latitudes sobre el exceso de regulaciones y leyes restrictivas, pero al parecer el ejemplo es ese, ¡legislar para limitar! y lo que debió ser un instrumento de liberación terminará por ser un bien muy preciado y que deberá sustentarse en el poder adquisitivo. Por ejemplo, y voy a usar uno bastante claro que se puede extrapolar. La mejor manera de desestimular el gigantesco crecimiento del parque automotriz es prohibir estacionar, no encarecer el estacionamiento sino simplemente prohibirlo. Cuando se colocan peajes o se elevan los precios de los estacionamientos siempre hay muchos dispuestos a sacrificarse y pagar, aun a costas de dejar otras cosas esenciales postergadas, pero si no se puede estacionar ya no hay caso. ¿Es este el único camino que tenemos por adelante?, ¿la prohibición como única ley salvadora?
El ejemplo lo elegí porque ya hay casos de estudio al respecto, donde se muestra que no es la disponibilidad de transporte público de calidad lo que estimula a dejar el auto propio sino lo que cada uno considera calidad y comodidad personal, de esa manera se ha llegado a la necesidad de recurrir al extremo, su prohibición de uso. Entonces lo que encuentro digno de ser analizado es la posibilidad que, como sociedad, podamos hacer propia la elección de la auto restricción en vez de la imposición, del auto control o auto regulación basada en el conocimiento y este último punto es el que hace resonar campanas de alerta.
Se hace mucho uso panfletario al respecto, en especial desde la política, sobre el desarrollo de supuestas “economías” basadas en el conocimiento. Estoy usando la palabra “economía” para designar naciones, horrible tendencia moderna pero es el lenguaje que se usa. El conocimiento sirve para muchas cosas, pero en principio lo deseamos para hacer las cosas bien, para tomar decisiones informadas, en especial en cosas que dicen relación con una creciente mejoría de la calidad de vida, de la equidad, del crecimiento sustentable y global, etc. Estoy suponiendo que tenemos un mediano acuerdo por el significado de sustentable, aunque es casi evidente que no hay tal acuerdo, en especial por falta del propio conocimiento relativo a cómo hacer “bien” las cosas.
Dicho lo anterior y tratando de no perder el foco, entonces, al final es evidente el rol que juega la energía en todo el proceso mencionado, la información demanda energía (no podemos olvidar que vivimos en un mundo físico con leyes muy claras e inviolables), y el “twitteo” globalizado contribuye a esta demanda, y de forma creciente, entonces, ¿es posible apelar a una auto regulación antes de entrar a legislar?. Finalizo esta etapa diciendo que es imposible no incrementar la entropía si se genera un enorme ruido informativo, ya estamos en una sociedad sobre estimulada, lo peor es que vamos en vías de una mayor sobreestimulación, y de un incremento indefinido de estados redundantes que no necesariamente nos prestan alguna utilidad.
on Enero 24th, 2010 at 10:50
Respondiendo algunas de las preguntas que se formulan, siento que si es posible apelar a esa auto regulación, no creo que la prohibición sea la salvación propiamente tal (pero si puede ayudar a controlar el caos, hasta que la toma de acciones se concrete), creo en la libertad y en la capacidad de la conciencia para poder auto disciplinarnos, eso si partiendo de la base de que la educación está apoyando y orientando este tipo de capacidades desde los inicios generacionales de las personas, esto implica que teniendo la conciencia de los efectos de la sobre-estimulación, debe haber una evolución en la educación, para que adopte una conducta de previsión, acciones inmediatas, innovación, y mucha dedicación por parte de los involucrados políticos del tema. Si bien el tema abarca diversas aristas, es sobre la educación en la que me he querido centrar en este comentario, y es en torno a este tema, que creo que los esfuerzos por legislar deben estar centrados.
Saludos